comenzar a vivir

Sin complicidad, respeto y dedicación mutua, el amor no es completo ni auténtico

14/05/2016
por Comenzar a Vivir
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El ladrón interior por Lama Yeshe

lama yeshe

“Debes reconocer que tu auténtico enemigo, el ladrón que te roba la felicidad, es el ladrón interior, el que tienes dentro de tu mente, al que has cuidado desde tiempo sin principio. Por tanto, toma la fuerte determinación de sacarle de ahí y no volver a dejarle entrar jamás”.

Lama Yeshe.

10/03/2016
por Comenzar a Vivir
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El perdón: Acción Liberadora

Cuantas veces nos quedamos con las palabras que queremos decir. Muchas y tantas veces que no comunicamos lo que sentimos. Atrás de una discusión o un mal entendido, nuestro ser se mantiene tenso, con mucha confusión y dudas.

Tratamos de comprender y de aceptar todo al mismo tiempo. La ira fluye y la razón endurece nuestro corazón. El proceso es muy complejo, más cuando cometemos errores y herimos a otros con nuestra comunicación y nuestras acciones.

Cada uno de nosotros más o menos conoce lo que está bien y lo que no. Para algunos lo malo no es tan malo y viceversa, pero cada uno en nuestro interior conoce realmente que es cada emoción. Herir a otros, enojarnos y discutir, estar a la defensiva, juntamos todo eso y lo guardamos dentro nuestro, hasta la próxima.

Como tratar el perdón, como ubicarnos en determinado momento en determinada situación. Pedir disculpas, algo sencillo y al alcance de todos. Una solución lejos para muchos. Esa acción puede hacer que las familias sean más contemplativas, o los amigos vuelvan a ser los mismos que antes.

El perdón esta visto como alguien que es débil, y de verdad es todo lo contrario. Si pudiéramos volver atrás muchos de nosotros, nos preocuparíamos de no repetir esas palabras o esos actos que realizamos. Después de todo, también tenemos algún derecho a cometer errores. Es ahí donde aprendemos de nuestras propias equivocaciones. Una y otra vez.

Cada vez que guardamos un perdón, en realidad ahí nos hacemos más débiles. Creer que siempre tenemos la razón, y que nuestra verdad es la absoluta, es de debilidad. Estar con nuestra defensa alta, no es siempre lo más recomendable. Mantenernos siempre en ese estado nos lleva a quebrarnos en algún momento.

Trabajar con nuestras palabras y nuestros actos para tratar de no herir a otros es una base para ser un poco mejor. No solo para nosotros mismos sino para los amigos, para la familia. Reflexionar acerca de cómo reacciones ante una crítica, comprender que lo que recibimos es algo para comprender y crecer. Que no todo lo que nos dicen es para juzgarnos, y todo sea tomado como personal.

Los procesos de cada ser humano son diferentes, y de esos procesos podemos reflexionar acerca de nuestro comportamiento ante otros. Poder aprovechar esos procesos es un muy buen comienzo para mejorar, para generar otros vínculos afectivos, para corregir ciertas actitudes que carecen de madurez.

Todos proyectamos lo que somos de alguna manera, y a veces sin querer cometemos errores que deberíamos de comprender de que la mejor manera de solucionarlo es pedir disculpas. Ya que todos somos humanos.

Que tengas un buen viaje, la vida continua.

 

17/01/2016
por Comenzar a Vivir
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Emociones; el Ego

Breve descripción de la definición de Ego tomado directamente desde Wikipedia

direccion web: https://es.wikipedia.org/wiki/Yo

“El concepto de yo (y su étimo latino ego) es un término difícil de definir debido a sus diferentes acepciones.1 A lo largo de la historia su definición se ha relacionado con otros términos como psique, ser, alma, conciencia. La aproximación académica hace precisiones según la disciplina desde la que se enuncie. El estudio del yo abarca tanto disciplinas de orientación biológica, (psicobiología, neurobiología, neuropsicología, etc.), como disciplinas de corte filosófico y humanista. El término yo se relacionaría con los conceptos de conciencia y cognición.

La pregunta por el yo es quizás uno de los cuestionamientos fundamentales de la humanidad, por lo que no solo ha sido enunciada en el contexto de la ciencia sino en diversos sistemas religiosos y espirituales a lo largo de la historia humana.

En los distintos períodos de la historia han existido diversas opiniones acerca de la índole del yo. Para las concepciones “clásicas”, el yo ha sido una sustancia ya sea un “alma” sustancial o meramente una cosa. Otras teorías niegan toda sustancialidad del yo, considerándolo sólo como un epifenómeno, una función, o un complejo de sensaciones e impresiones. Por último, han existido también teorías que buscan una solución ecléctica intermedia o que se han fundado en algún otro principio divergente.”

Todos en gran medida, sufrimos con todas nuestras emociones, directamente algunas nos hacen sufrir más y otras no tanto, dependiendo de nuestra cantidad de tiempo que le ofrezcamos y la cantidad de energía que le otorgamos.

Nuestro YO, algo que conocemos comúnmente como ego, es nuestra tendencia o mas bien hábito de creernos ciertas virtudes que en realidad son algo más que una ilusión.

El se alimenta para dar una excelente imagen a la sociedad, es todo lo contrario a la humildad, y cuando esta bien grande somos muy egoístas, muy destructivos, juzgamos a todos sin tener en cuenta nuestro ser.

Nuestra esencia se distorsiona, y carecemos de encontrarnos con nosotros mismos, y nos alejamos cada vez más de realmente conocernos. Cuando dejamos que el ego se adueñe, sinceramente estamos siendo auto engañados, es un gran actor, en donde lo que deseamos representar no es en realidad lo que somos, sino una máscara ante la sociedad.

Nos creemos que somos superiores, inmortales, que sabemos realmente todo lo que nos preguntan, hacemos un gran esfuerzo para dar lo que realmente no somos.

La Mascara
Esta máscara que llenamos todos los días, necesita ser cultivada con halagos, con la aprobación de todos los demás, necesitamos tener el control total de las decisiones de los otros, y en realidad sufrimos tanto, que vivimos atemorizados.

El ego en realidad es una gran máscara para no dejar ver el sentimiento de inferioridad que contenemos. El se va creando solo, es una gran actuación, y una gran falsa autoestima, en donde todo lo se, y necesita proyectarse para que todos la vean sin poder dejar ver la parte más vulnerable de nuestro interior.

La dominación del ego
El miedo al fracaso, no te dejará arriesgarte y ser tu mismo, te quedaras en la zona más cómoda en donde alimentarás a tu falso ser, con halagos y aceptación de que todo eso es lo mejor, y que eres realmente el mejor.

Un humano con ego, no acepta las desaprobaciones de los demás, por lo tanto, no aprovecha ese maravilloso momento para aprender de lo que nos sale mal. Aprovechemos ese momento único para crecer, sin dañarnos ni dañar a otros con nuestras respuestas y actitudes.

No lo alimentes
Cuando ya no es alimentado, nos podemos llegar a sentir, muy frustrados, con muchas emociones juntas al mismo tiempo, como por ejemplo: autoestima muy baja, mucha ira, mucho miedo, etc. Cuando llegamos a recibir críticas de cualquier índole, no las aceptamos, estamos a la defensiva, nuestra máscara se cae, y en realidad no somos quien nos pensamos ser.

Según el YO interior, tu identidad depende de lo que los demás piensen o vean de ti, por eso es que le damos tanto importancia a nuestras vidas, hasta el punto de dejarnos dominar por el.

Pues nos movemos dependiendo de lo que recibimos del exterior básicamente hablando.

Nuestra verdadera esencia está por dentro
El fin del ego es protección directa contra críticas y malos entendidos, no escuchamos, respondemos con ataques. El no deja que utilicemos nuestro corazón, para escuchar y ser un poco más amables ante los dichos de los demás, que seguramente nos están avisando de ciertas situaciones que no somos capaces de poder ver nosotros mismos.

Es importante que sepas que todos los niveles de aceptación externos son creados por tu interior, por tu querido ego, regalandote ilusiones una y otra vez.

Ahí no vamos a encontrar la felicidad que tanto necesitamos, en realidad debes ser capaz de crecer en humildad, no pretendas ser más, ni creer que eres más, al final todos somos iguales, todos somos seres humanos.

Trata la vida desde otro punto de vista, podrías comenzar por aliviar el peso que llevas con tus culpas, tus exigencias, tu estado de perfección al cual llevas a todos lados, esa necesidad de ganar en todo, o tener la razón que al final te aleja, en vez de acercarte a otros.

Quizás tengas que optar por ver la vida desde otro ángulo, apreciar la belleza de tener un cuerpo humano, una vida, puedes interesarte por el cuidado diario, y ser consciente de que todo lo que te rodea no es para siempre, y que todo cambia.

Ser más despierto y darte cuenta de ser agradecido por lo que tienes y no quejarte de lo que no tienes.

Tatra de trabajar contigo mismo, y acéptate tal cual eres, aprende de ti mismo, relájate y deja de competir constantemente con los demás. La vida no es una carrera a quien es el mejor.

Deja esa mascara que nadie comprende, deja salir lo mejor de ti, pero desde la humildad, seguramente otros vean algo mejor en ti.